{"id":20601,"date":"2017-11-23T17:43:51","date_gmt":"2017-11-24T01:43:51","guid":{"rendered":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/50-anos-marilyn-charette-sp\/"},"modified":"2017-11-23T17:43:51","modified_gmt":"2017-11-24T01:43:51","slug":"50-anos-marilyn-charette-sp","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/jubileo-2015\/50-anos-marilyn-charette-sp\/","title":{"rendered":"50 a\u00f1os: Marilyn Charette, SP"},"content":{"rendered":"<p>Nac\u00ed en Schenectady, Nueva York, la segunda de siete hermanos y la primera hija de Mary Frances Emerich y Edmond Francis Charette. Ten\u00eda 6 a\u00f1os en 1947 cuando el trabajo de mi padre en General Electric se traslad\u00f3 a Richland, Wash. Viv\u00edamos en una casita junto al hermoso r\u00edo Columbia, que se convirti\u00f3 en nuestro patio de recreo, y yo iba a la escuela p\u00fablica.<\/p>\n<p>\u00c9ramos una familia muy unida, probablemente porque todos los parientes estaban a 5.000 km, en Schenectady. En realidad, eso era t\u00edpico de los habitantes de Richland, ya que era una ciudad gubernamental y casi todo el mundo proced\u00eda de otro lugar. Nuestro barrio y nuestra parroquia cat\u00f3lica se convirtieron en una gran familia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del instituto fui al Holy Names College de Spokane, Washington, y estudi\u00e9 biolog\u00eda y qu\u00edmica para ser tecn\u00f3loga m\u00e9dica. Tras graduarme, regres\u00e9 a Richland y trabaj\u00e9 en el laboratorio de un hospital. Un par de a\u00f1os despu\u00e9s, una visita al soleado sur de California me anim\u00f3 a mudarme. Encontr\u00e9 un buen trabajo en el laboratorio del hospital St. Joseph de Burbank (California) y empec\u00e9 a ir a misa por la ma\u00f1ana en la capilla.<\/p>\n<p>Una llamada es un misterio que no se puede articular<\/p>\n<p>  Creo que mi vocaci\u00f3n estaba enterrada dentro de m\u00ed desde la infancia, pero no estaba articulada. Salir de casa y estar sola fue un verdadero est\u00edmulo. Ten\u00eda todo lo que una joven pod\u00eda desear en el estilo de vida del sur de California. Dios vio que era muy bueno, y yo tambi\u00e9n. Tambi\u00e9n dijo: \u00abTengo algo m\u00e1s en mente para ti\u00bb.<\/p>\n<p>Y entonces, en Semana Santa, un sacerdote jesuita de la parroquia de San Finbar me pregunt\u00f3 si hab\u00eda pensado en el futuro. Me gui\u00f3 a trav\u00e9s del discernimiento ignaciano y qued\u00f3 claro que estaba llamada a la vida religiosa. Cuando tuve claro que estaba llamada a ser hermana, me sent\u00ed muy feliz. Una llamada es un misterio; no se puede articular muy bien. Cada persona lo recibe a su manera.<\/p>\n<p>Realmente lo dej\u00e9 todo para entregarme totalmente a Dios, sin saber lo que eso significar\u00eda. La relaci\u00f3n con Dios en comunidad era m\u00e1s importante que el \u00abtrabajo\u00bb que har\u00eda. Pens\u00e9 que nunca volver\u00eda a trabajar en un laboratorio, pero en enero de mi a\u00f1o de postulantado ya vest\u00eda un h\u00e1bito blanco de postulante y viajaba todos los d\u00edas desde Issaquah para trabajar en el laboratorio del Providence Hospital Seattle.<\/p>\n<p>Llevados por Dios a El Salvador<\/p>\n<p>Mi ministerio durante muchos a\u00f1os fue en el hospital como tecn\u00f3logo m\u00e9dico, en la oficina de admisiones, transporte de pacientes, y finalmente como capell\u00e1n. He servido en Yakima, Everett y Portland, y estudi\u00e9 Sagradas Escrituras en la Escuela Jesuita de Teolog\u00eda de Berkeley.<\/p>\n<p>En 1994, cuando la comunidad discern\u00eda si aceptar una misi\u00f3n en El Salvador, Dios me dijo claramente: \u00abS\u00edgueme al coraz\u00f3n de los pobres en El Salvador\u00bb. Habl\u00e9 con un consejero provincial que me aconsej\u00f3 entrar en el proceso de discernimiento y asistir al programa Maryknoll de preparaci\u00f3n para la misi\u00f3n. Todo este proceso de discernimiento confirm\u00f3 la llamada a esta nueva misi\u00f3n. Cinco Hermanas de la Providencia partimos para la misi\u00f3n en enero de 1995. Pas\u00e9 casi cinco a\u00f1os en El Salvador.<\/p>\n<p>A mi regreso, la comunidad me permiti\u00f3 vivir con mi madre, que ten\u00eda limitaciones f\u00edsicas y necesitaba ayuda. Fueron dos a\u00f1os y medio muy privilegiados.<\/p>\n<p>Tras la muerte de mi madre, me invitaron a la comunidad de la casa 227 (East Boone) de Spokane para formar un grupo que pudiera recibir novicios apost\u00f3licos. Adem\u00e1s, empec\u00e9 a acompa\u00f1ar a una hermana que se trasladaba a la comunidad SP y empec\u00e9 como miembro del equipo de Mount St. Trabajar con nuestras hermanas mayores tambi\u00e9n fue un privilegio.<\/p>\n<p>Regreso a La Papalota<\/p>\n<p>Mi siguiente paso fue convertirme en miembro del equipo del noviciado durante tres a\u00f1os con la Hermana Josie Ramac como directora. Cuando ella se convirti\u00f3 en directora de candidatos, yo pas\u00e9 a ser directora del noviciado durante otros tres a\u00f1os. Una vez m\u00e1s, fue un privilegio caminar con aquellos que discern\u00edan su llamada a la comunidad Providencia. Durante este tiempo, la misi\u00f3n en El Salvador estaba cambiando. La hermana Pauline Lemaire estaba all\u00ed sola despu\u00e9s de que la hermana Fran Stacey regresara a los Estados Unidos. Me entusiasm\u00f3 decir que s\u00ed a acompa\u00f1ar a Pauline en la misi\u00f3n durante seis meses.<\/p>\n<p>Cuando regres\u00e9 a Estados Unidos me enter\u00e9 de que nuestra novicia apost\u00f3lica estaba interesada en hacer su a\u00f1o apost\u00f3lico en El Salvador. As\u00ed que regres\u00e9 de nuevo a \u00c1ngela Montano, El Salvador, en octubre de 2012 y aqu\u00ed he estado desde entonces. Permanec\u00ed como presencia de las Hermanas de la Providencia en El Salvador, sabiendo que la comunidad necesitaba decidir si la misi\u00f3n permanecer\u00eda abierta o no. Era necesario determinar un nuevo enfoque para la misi\u00f3n si quer\u00edamos permanecer en El Salvador. Eso llev\u00f3 bastante tiempo, pero ahora estamos centrados de nuevo en el programa de becas y nos hemos reubicado en La Papalota, en la casa original.<\/p>\n<p>He tenido muchas oportunidades y mucho apoyo de la comunidad durante estos 50 a\u00f1os. Estoy muy agradecido a todos ellos. Dios me ha bendecido abundantemente durante estos a\u00f1os, con todos los altibajos que trae la vida. Su fidelidad es constante y llena de amor siempre. Providencia de Dios, \u00a1te doy las gracias por todo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nac\u00ed en Schenectady, Nueva York, la segunda de siete hermanos y la primera hija de Mary Frances Emerich y Edmond Francis Charette. 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