{"id":21292,"date":"2017-07-21T13:41:50","date_gmt":"2017-07-21T20:41:50","guid":{"rendered":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/premio-madre-jose-becca-hawkins\/"},"modified":"2017-07-21T13:41:50","modified_gmt":"2017-07-21T20:41:50","slug":"premio-madre-jose-becca-hawkins","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/premio-madre-jose-becca-hawkins\/","title":{"rendered":"Premio Madre Jos\u00e9: Becca Hawkins"},"content":{"rendered":"<h3><em>Becca Hawkins saca a relucir la compasi\u00f3n de los cuidadores de PH&amp;S<\/em><\/h3>\n<h4><a href=\"https:\/\/flic.kr\/s\/aHskZP9uaQ\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ver la galer\u00eda de fotos de la recepci\u00f3n<\/a><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" data-src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/rebecca_hawkins.jpg\" class=\"alignleft lazyload\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"225\"><noscript><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/rebecca_hawkins.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"225\"><\/noscript><strong>Rebecca (Becca) Hawkins decidi\u00f3 a una edad temprana<\/strong> centrar su vida en aliviar el dolor y el sufrimiento de los dem\u00e1s, por lo que parec\u00eda natural que empezara a centrar sus estudios en los cuidados paliativos y los enfermos de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Con el tiempo, su creciente conciencia de que los cuidadores tambi\u00e9n sufr\u00edan la llev\u00f3 a adentrarse en un territorio desconocido. En la actualidad, como directora de Cuidados Compasivos de Providence Health &amp; Services, Becca se dedica a mejorar la atenci\u00f3n sanitaria animando a los cuidadores a ser m\u00e1s amables, gentiles y compasivos entre s\u00ed. La diferencia que est\u00e1 marcando la ha llevado a ser elegida por las Hermanas de la Providencia para recibir el Premio Madre Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Becca y su compa\u00f1ero m\u00e9dico, el Dr. Mark Rosenberg, director del programa de Residencia en Medicina Interna de Providence en Portland (Oreg\u00f3n), forman un equipo, junto con la directora del programa, Laura Daniel. Juntos, iniciaron un programa de compasi\u00f3n en expansi\u00f3n, aclamado a escala nacional, que llega a entornos cl\u00ednicos y administrativos de toda Providence.<\/p>\n<h4>El trabajo de compasi\u00f3n es el trabajo de todos<\/h4>\n<p>\u00abVisualizamos el trabajo de compasi\u00f3n como el trabajo de todos nosotros\u00bb, explic\u00f3 Becca. \u00abNos hemos asociado con recursos humanos, direcci\u00f3n de misiones y todos los dem\u00e1s departamentos en lo que consideramos un trabajo de colaboraci\u00f3n y conexi\u00f3n. Surge de la gente, no porque el liderazgo diga que hay que hacerlo.<\/p>\n<p>\u00abCreemos que todas las personas son intr\u00ednsecamente compasivas, pero los profesionales sanitarios pueden agotarse. Creamos formas de disminuir el agotamiento y aumentar la resiliencia, conectando de nuevo a las personas con su aut\u00e9ntico coraz\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>El aut\u00e9ntico coraz\u00f3n de Becca est\u00e1 en un sentido de \u00abprop\u00f3sito y responsabilidad para con el mundo y los dem\u00e1s\u00bb, inculcado por unos padres trabajadores y orientados a la familia que criaron a seis hijos en un rancho de trigo en el campo, cerca de Pendleton, Oreg\u00f3n. Becca, la menor, fue al Oregon State College y a la escuela de enfermer\u00eda de la Universidad de Portland para ser enfermera de cuidados paliativos. Aunque no era cat\u00f3lica, el ambiente creado por la experiencia educativa basada en el catolicismo realmente empez\u00f3 a moldear su pensamiento. Orient\u00f3 sus estudios hacia la atenci\u00f3n oncol\u00f3gica y, tras graduarse, trabaj\u00f3 como enfermera de cuidados paliativos y oncolog\u00eda en Portland.<\/p>\n<h4>La oncolog\u00eda, en el punto de mira<\/h4>\n<p>\u00abEso sent\u00f3 las bases de hacia d\u00f3nde se dirig\u00eda mi vida, cuidar a personas gravemente enfermas\u00bb. Becca decidi\u00f3 hacerse enfermera especializada en oncolog\u00eda, \u00abpero me dijeron que era imposible porque no hab\u00eda ninguna enfermera especializada en ese campo\u00bb. Imp\u00e1vida, Becca se matricul\u00f3 en la Universidad de Ciencias de la Salud de Oreg\u00f3n y obtuvo un m\u00e1ster como enfermera especializada en oncolog\u00eda. Eso fue alrededor de 1989, \u00abcuando s\u00f3lo \u00e9ramos dos enfermeras oncol\u00f3gicas en Estados Unidos por aquel entonces\u00bb, recuerda. \u00abHoy, yo dir\u00eda que hay 4.000 o 5.000\u00bb.<\/p>\n<p>Tras ejercer como enfermera practicante en la Universidad de Ciencias de la Salud de Oreg\u00f3n (OHSU), regres\u00f3 a Pendleton y despu\u00e9s pas\u00f3 a trabajar en el centro oncol\u00f3gico del Centro M\u00e9dico St. Mary de Walla Walla, Washington. \u00abTuve la bendici\u00f3n y la suerte de que decidieran arriesgarse a contratarme para un puesto que nadie sab\u00eda qu\u00e9 era en 1992\u00bb, dijo Becca. Entre sus mentoras en la tupida red de enfermeras oncol\u00f3gicas de Portland estaba la hermana de la Providencia Karin Dufault, ahora superiora general de la congregaci\u00f3n internacional de Montreal. Becca dej\u00f3 el centro oncol\u00f3gico en 2001, dedic\u00f3 un par de a\u00f1os a la educaci\u00f3n y luego puso en marcha el programa de cuidados paliativos en St. Mary&#8217;s en 2003.<\/p>\n<p>Fue providencial cuando Becca se cruz\u00f3 con Deborah Burton, directora de enfermer\u00eda de Providence, a quien hab\u00eda conocido unos 30 a\u00f1os antes, cuando ambas eran enfermeras de oncolog\u00eda en la OHSU. Fue Debbie quien pidi\u00f3 a Becca que se convirtiera en directora de cuidados paliativos del sistema Providence y m\u00e1s tarde, en 2014, en directora de cuidados compasivos. Y fue el apoyo de Debbie y su fe en lo que era posible lo que abri\u00f3 la puerta a la creaci\u00f3n del nuevo programa de Cuidados Compasivos dirigido por Becca, Mark y Laura. Debbie tambi\u00e9n fue una de las que apoy\u00f3 la candidatura de Becca al Premio Madre Jos\u00e9.<\/p>\n<h4>Eliminar el<em>\u00abpero<\/em>&#8230; \u00ab<\/h4>\n<p>Un catalizador para la transici\u00f3n de Becca de los cuidados paliativos a los cuidados compasivos fue un viaje a Hait\u00ed y Guatemala con Providence Health International para discernir la direcci\u00f3n que tomar\u00eda Providence con los esfuerzos de atenci\u00f3n sanitaria internacional.<\/p>\n<p>\u00abHab\u00eda tanta devastaci\u00f3n y sufrimiento, pero los proveedores eran tan amables; hab\u00eda un maravilloso sentido de la dignidad\u00bb, dijo Becca. Mark y yo volvimos a casa y nos preguntamos: \u00ab\u00bfCree que Providence es una organizaci\u00f3n sanitaria compasiva? La respuesta fue: \u00abS\u00ed, pero. . . \u00bb<\/p>\n<p>El trabajo que Becca realiza hoy tiene como objetivo eliminar ese \u00abpero&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>La recompensa que obtiene de su trabajo es \u00abconectar con la gente de un modo muy profundo, crear un espacio para que la gente hable de lo que es dif\u00edcil\u00bb, afirma Becca. \u00abNo somos buenos reconociendo nuestro propio sufrimiento. Veo un cambio en la gente. Dicen: &#8216;Es la primera vez que alguien me pregunta de verdad c\u00f3mo estoy'\u00bb.<\/p>\n<p>Sus contactos se extienden desde el personal de l\u00ednea hasta los altos dirigentes, y a todos les hace una \u00abpregunta muy provocadora: &#8216;\u00bfD\u00f3nde pones tu sufrimiento o qu\u00e9 es dif\u00edcil para ti?\u00bb. Responder a esa pregunta les permite expresar hasta qu\u00e9 punto se sienten realmente llamados a su trabajo, pero tambi\u00e9n decir lo que les resulta dif\u00edcil, afirma Becca. \u00abEs un honor para m\u00ed crear esa oportunidad, trabajemos donde trabajemos, para que los cuidadores vuelvan a enamorarse de verdad de prestar asistencia sanitaria\u00bb.<\/p>\n<h4>Desarrollar una<em>\u00abcoalici\u00f3n compasiva<\/em>\u00ab<\/h4>\n<p>Para Becca es muy especial recibir el Premio Madre Jos\u00e9 por un trabajo para el que est\u00e1 llamada. La mujer a la que considera su segunda madre ten\u00eda una gran devoci\u00f3n por Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas. Becca, que fue a universidades cat\u00f3licas y trabaj\u00f3 para instituciones cat\u00f3licas, pas\u00f3 tanto tiempo con esa familia que se considera, riendo, \u00abcat\u00f3lica honoraria\u00bb. \u00abMe encanta la historia de las hermanas cat\u00f3licas y me siento muy honrada de recibir este premio de ellas. \u00bb Que el premio honre los atributos de la Madre Joseph es incre\u00edblemente humilde, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>Sigue trabajando un d\u00eda a la semana en St. Mary&#8217;s y est\u00e1 encantada de recibir el premio en la Providence Academy, el primer edificio que la Madre Jos\u00e9 construy\u00f3 en Occidente. Ella y su marido Garry Zollman, propietario de una empresa de perforaci\u00f3n de pozos de agua, saborear\u00e1n el momento con sus tres hijos, Taylor Lovell, enfermera en Salem (Oreg\u00f3n); Marissa Lovell, que trabaja en una empresa de relaciones p\u00fablicas en Boise (Idaho); y Shaina Zollman, que cursa una licenciatura en recursos naturales en Corvallis (Oreg\u00f3n).<\/p>\n<p>\u00abMe he centrado tanto en el paciente que nunca habr\u00eda imaginado que acabar\u00eda mi carrera de esta manera, centrada en la atenci\u00f3n compasiva a la organizaci\u00f3n\u00bb, afirma Becca. \u00abMi sue\u00f1o es desarrollar una coalici\u00f3n compasiva en la sanidad cat\u00f3lica. Quiero crear brazos lo bastante grandes como para sostener de verdad a todo el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>La diferencia que supondr\u00eda es enorme, explic\u00f3, recordando una ronda de despidos en distintos ministerios cuando empez\u00f3 en este nuevo cargo. El reto que ella y los miembros de su equipo plantearon a los empleados fue que tener realmente compasi\u00f3n significaba tener compasi\u00f3n por los l\u00edderes que ten\u00edan que tomar esas decisiones dif\u00edciles.<\/p>\n<p>\u00abPensar c\u00f3mo era ser ellos nos abri\u00f3 los ojos. Abrimos nuestros corazones y abrimos los corazones de muchos otros\u00bb, dijo Becca. \u00abNo creo que nadie entienda c\u00f3mo los l\u00edderes se pasan la noche en vela pensando en esas decisiones. Escuchar sus corazones nos hizo detenernos, pensar y ofrecerles compasi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abHacemos el trabajo de las hermanas, prestando una atenci\u00f3n de calidad a las personas vulnerables, pero tambi\u00e9n somos fieles a nuestros corazones\u00bb, afirma Becca.<\/p>\n<p># # #<\/p>\n<p>Becca Hawkins fue nominada para el Premio Madre Jos\u00e9 por varios de sus colegas de Providence. A continuaci\u00f3n figuran algunos de sus comentarios.<\/p>\n<p>Laura Daniel, gestora del programa Compassionate Care, relat\u00f3 c\u00f3mo Becca ayud\u00f3 al personal a adoptar a una compa\u00f1era de trabajo que luchaba contra el c\u00e1ncer. \u00abSin dudarlo y amando a nuestra compa\u00f1era de trabajo con un coraz\u00f3n enervado, Becca se encarg\u00f3 de ayudar con la coordinaci\u00f3n de la atenci\u00f3n, la coordinaci\u00f3n de la consulta m\u00e9dica y ofreci\u00f3 habilidades de cuidados paliativos para ayudar a nuestra compa\u00f1era de trabajo a ver la esperanza, la alegr\u00eda y la vida, mientras que su diagn\u00f3stico m\u00e9dico le dec\u00eda que s\u00f3lo vivir\u00eda 6 meses. Becca nos implic\u00f3 a todos en la oraci\u00f3n, la reflexi\u00f3n diaria y el fomento de la autocompasi\u00f3n mientras todos camin\u00e1bamos junto a nuestra compa\u00f1era de trabajo en esta lucha. Ha sido un viaje asombroso de reflexi\u00f3n personal sobre nuestras relaciones entre nosotros, con nuestra compa\u00f1era de trabajo y con nosotros mismos. La capacidad de Becca para soportar -realmente soportar el sufrimiento de los dem\u00e1s- con tanta gracia y gratitud es un pilar en s\u00ed mismo\u00bb. Nueve meses despu\u00e9s, ese compa\u00f1ero de trabajo est\u00e1 prosperando.<\/p>\n<p>El Dr. Mark Rosenberg, director del programa de Residencia de Medicina Interna de Providence en Portland (Oreg\u00f3n), conoci\u00f3 a Becca cuando ambos se encontraban en Hait\u00ed, seis meses despu\u00e9s de un gran terremoto. \u00abFue un privilegio ver c\u00f3mo el coraz\u00f3n de Becca se abr\u00eda a la gente de Hait\u00ed\u00bb, dijo Mark. Hizo falta valor y fuerza para que se pusiera de pie sobre los escombros de un campo donde se hab\u00eda derrumbado la escuela de enfermer\u00eda, \u00abmatando a toda una clase de enfermeras, para que se pusiera de pie en el centro de la ciudad de tiendas de campa\u00f1a que albergaba a 150.000 personas en Puerto Pr\u00edncipe y estuviera all\u00ed con el pueblo de Hait\u00ed\u00bb, afirm\u00f3. Becca vio la humanidad de la gente, a\u00f1adi\u00f3. \u00abElla fue los ojos y el coraz\u00f3n que nos permiti\u00f3 a cada uno de nosotros sentir la profundidad y el significado de la experiencia. Con las palabras de su boca y las emociones de su coraz\u00f3n, inspir\u00f3 al equipo a considerar realmente c\u00f3mo nuestro trabajo pod\u00eda ser un verdadero servicio a las necesidades de la gente.\u00bb Becca mostr\u00f3 un \u00abprofundo amor por la humanidad, m\u00e1s que l\u00e1stima o simpat\u00eda\u00bb. De vuelta en Estados Unidos. Becca organiz\u00f3 un foro para que los empleados debatieran conceptos de sufrimiento y compasi\u00f3n, ofreci\u00e9ndoles una oportunidad segura de compartir entre ellos cosas que les resultaban dif\u00edciles dentro de su trabajo. Becca pod\u00eda acompa\u00f1arles y apoyarles sin intentar arreglar su sufrimiento, dijo Mark.<\/p>\n<p>Deborah Burton, jefa de enfermer\u00eda de Providence, describi\u00f3 a Becca como \u00abuno de los seres humanos m\u00e1s compasivos y humildes del planeta\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abAl igual que la Madre Joseph, Becca no se achica; tiene las m\u00e1s altas expectativas para s\u00ed misma y para los dem\u00e1s\u00bb, afirma Deborah. \u00abHabla en nombre de los pobres y vulnerables y de quienes necesitan acceso a mejores cuidados, consuelo y compasi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Becca Hawkins saca a relucir la compasi\u00f3n de los cuidadores de PH&amp;S Ver la galer\u00eda de fotos de la recepci\u00f3n Rebecca (Becca) Hawkins decidi\u00f3 a una edad temprana&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_members_access_role":[],"_members_access_error":""},"categories":[310],"tags":[],"class_list":["post-21292","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-premios"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21292","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21292"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21292\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sistersofprovidence.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}