Discernimiento vocacional

¿Te llama Dios?

Puedes estar experimentando la llamada de Dios si sientes en tu corazón el impulso de considerar la vida religiosa y tienes pensamientos recurrentes al respecto. Tal vez busques un propósito mayor. O te sientes atraído por vivir con sencillez, servir a los demás y crecer en unión con Dios. Puede que alguien a quien respetas te haya preguntado si has pensado en la vocación religiosa.

Signos de una llamada a la vida religiosa

Escuchar la llamada a la vida religiosa es una gran alegría, pero no siempre es fácil de discernir. La historia de la vocación de cada hermana es diferente. Algunas mujeres oyen claramente la llamada de Dios, mientras que otras la sienten de forma más sutil.

Responder a la llamada

Sea cual sea el impulso que te mueve, podemos ayudarte a explorar tus opciones y guiarte en el proceso de discernimiento.

Cuando una mujer responde a la llamada a la vida religiosa, comienza un período de formación que continúa hasta que emite los votos perpetuos.

Durante este viaje, cuenta con el apoyo de toda la comunidad religiosa. Pero es guiada especialmente por el Equipo de Formación – Hermanas de la Providencia seleccionadas para acompañar a una mujer mientras discierne primero su vocación, y luego busca una visión y comprensión más profundas dentro de la vida religiosa.

El Equipo de Formación permanece a su lado mientras crece en su vocación a lo largo de varios años, de candidata a novicia, de la primera profesión a los votos perpetuos de pobreza, castidad y obediencia.

Convertirse en Hermana de la Providencia

Cuando te unes a las Hermanas de la Providencia, pasas a formar parte de una comunidad intercultural, internacional, intergeneracional e interdependiente que sirve de puente de providencia -cuidado amoroso y protector- entre Dios y su pueblo.

Las mujeres que hoy eligen ser Hermanas de la Providencia traen consigo las experiencias colectivas de sus vidas: títulos universitarios, experiencias de trabajo profesional, a veces la maternidad y, casi siempre, años de servicio a los demás.

Las Hermanas de la Providencia representan diversas nacionalidades, culturas y edades. Adoptamos una vida comunitaria activa y solidaria que nos lleva a una relación más profunda con Dios y nos permite compartir los dones que Dios nos ha dado a través de ministerios con las personas más vulnerables de la sociedad.

Recursos

Profesando votos perpetuos – Sor. Marie-Thérèse

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«Aquí estoy Señor; vengo a hacer tu voluntad».

Salmo 40

Vocaciones de las Hermanas de la Providencia: vocations@providence.org